Voy a tu casa, y eso pone un límite honesto: una sesión dura dos horas o más, y el traslado sale de ese mismo día. Si me estiro demasiado, o te subo el precio o llego con prisa. Ninguna de las dos me parece bien.
Por eso trabajo a domicilio en seis alcaldías de la Ciudad de México. Si tu colonia está aquí, escríbeme y cotizamos con tu código postal. Si no está, sigue leyendo: hay una salida y funciona.
¿Tu colonia está en la lista? Escríbeme con tu código postal y te paso el precio cerrado antes de agendar nada. El costo depende de la zona, y prefiero decírtelo de entrada.
Antes cubría el norte del Estado de México —Satélite, Echegaray, Lomas Verdes, Atizapán, Tlalnepantla— y también Cuajimalpa, Santa Fe, Tlalpan y Xochimilco. Ya no. No es que no quiera: es que el traslado se comía la sesión y acababa dando un servicio peor por más dinero.
Prefiero decírtelo aquí y no después de que me escribas.
El programa en línea. No es un plan B ni un curso grabado: te guío por videollamada, veo a tu perro en su entorno real, ajustamos el plan sesión a sesión y te resuelvo dudas por WhatsApp entre una y otra. La diferencia es que las manos en la correa son las tuyas, y eso —para la mayoría de los casos de conducta— es justo lo que hace que el cambio se sostenga cuando yo ya no estoy.
Ver el programa en línea O entrar al Club · $299 al mes
Si vives fuera de estas seis alcaldías, escríbeme igual. Te digo con franqueza si el programa en línea sirve para lo que tiene tu perro, y si no sirve te lo voy a decir también. Prefiero perder un cliente a cobrarte por algo que no va a funcionar.